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 Maras, el pueblo y sus personajes

(Escrito original en abr, 2013)

 

Como en otras ocasiones, ni bien llegados al Cusco, nos fuimos de inmediato en un taxi por 10 soles a calle Pavitos, donde en un colectivo full compacto, por 6 soles, llegamos al Ramal de Maras. Ramal de Maras se conoce al desvío de la carretera que te lleva al poblado o a salineras. De aquí por 1 Sol directo a Maras. Es perfecto, a 9 soles por cada uno llegamos al paraíso, sin carros, mototaxis, micros, vendedores ambulantes y hoteles fashion.

Maras es un poblado que, como muchos otros del Cusco, en el que vienen trabajando algunos pobladores en servicios de turismo rural. Aquí en Maras nos quedamos en casa del waiki Amilcar, y gracias a él nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo a visitar a sus personajes, sacados de viejos libros.

El sombrerero, Teodosio Argandoño, 86 años, 40 en Maras, me dijo al ver mi sombrero: – tu sombrero es de Bolivia. -¿Cómo? Si dice en su etiqueta Made in Cusco! – No, lo traen y le ponen sellos de hecho en Cusco!!! Y los sombreros blancos de las mujeres? pues – tampoco son de Cusco, son de Celendin!!!! Acá les ponen en el moldeador y le dan el estilo cusqueño.
(Lo que se aprende cuando conversas con los especialistas).

Luego el arpista, Celestino Acurio. Celestino es de familia mareña me cuentan, pero vive en pobreza, es agricultor, ya viejo y un poco desordenado en su vida personal, con el turismo y sus breves presentaciones se gana un sencillo para subsistir. Eso porque gracias a Amilcar fue convencido de participar. Celestino nos muestra el arte de la Dominga, un arpa chiquita, chatita y panzona y nos toca un par de huaynos, muy bueno y un lujo escucharlo pues como nos cuentan, es el último del pueblo que sabe tocarla.

De ahí el artista del barrio: Yuri Guevara, pintor y escultor, con sus talleres de cerámica con moldes y diseñador de la nueva plaza de armas de Maras, que para esto está bien modernisisíma (como dirían en Piura) y con un toque de iluminación nocturna muy discotequera (seguro idea de algún iluminado alcalde): se ilumina con luces que cambian de colores…

Y claro el personaje principal de la historia, el wayki Amilcar, líder de su banda de música, de su teatro en quechua y de sus paseos en burro. Por ahí también les enseña algo de música o si tienen un instrumento lo llevan y de seguro podrán compartir alguna música por la noche.

Para ver todo eso vayan a Maras y busquen a Amilcar de mi parte. Y si pueden quédense en su casa, paguen el alojamiento y la comida, seguro que será mucho más barato que en el Valle Sagrado, será menos lujoso, pero la pasarán muy bonito!

Si se quedan a dormir pasen por la casa de la señora panadera, que en su horno de barro es la única que produce pan local tres veces por semana.

Finalmente su algo de aventura quieren hacer distinto a las minas de Sal, pueden pegarse una pedaleada o una caminada a Misminay, un lindo poblado arriba en el cerro, como un mirador de los nevados y de Moray y donde hay muchas casas habilitadas para turismo rural.

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